Hitos documentados de la organización sindical en los cañaverales del norte peruano.
Primera gran paralización organizada en el valle de Chicama. Los trabajadores exigieron jornada de 10 horas y fin del sistema de enganche. La protesta fue reprimida, pero marcó el inicio de la conciencia gremial en la región.
Se constituye uno de los primeros sindicatos agrícolas del país en la hacienda Laredo. Su estatuto incluía cláusulas sobre salario mínimo, descanso dominical y acceso a vivienda digna.
Se unificaron los sindicatos de los valles de Chicama, Lambayeque y La Libertad. La federación coordinó pliegos de reclamos y organizó la primera huelga general del sector, logrando el reconocimiento legal de la negociación colectiva.
Tras años de presión sindical, las principales haciendas del norte adoptaron la jornada de ocho horas. Se establecieron turnos rotativos y se redujo el trabajo infantil en los cañaverales.
La Ley de Reforma Agraria transformó las haciendas en cooperativas agrarias de producción. Los trabajadores pasaron a ser socios, aunque la gestión técnica y la comercialización siguieron centralizadas.
Hilos de discusión y comentarios de investigadores sobre archivos, fuentes y hallazgos de campo.
He localizado en el Archivo Regional de La Libertad un cuaderno de contabilidad de la Hacienda Laredo (1918) que registra los jornales de 47 trabajadores. Las anotaciones muestran descuentos sistemáticos por “herramientas perdidas” que reducían el salario hasta en un 30%. ¿Alguien ha trabajado con series similares para Casa Grande?
Sí, en el fondo “Cooperativas Agrarias” del Archivo General de la Nación hay libros de caja de la Cooperativa Casa Grande entre 1920 y 1925. Los descuentos por “vale de pulpería” eran aún mayores. Podemos cotejar ambos registros.
En mi tesis sobre la migración estacional a los valles de Chicama y Lambayeque (1940–1960) encontré que el 60% de los peones provenía de la sierra de Cajamarca. Los contratos de enganche solían firmarse por seis meses y rara vez se cumplían. Adjunto una tabla con las rutas registradas en los libros de la empresa.
Esos datos coinciden con los censos de población de 1940 y 1961 que he revisado. La deserción era altísima: muchos huían antes de cumplir el contrato. ¿Tienes información sobre las sanciones que aplicaban las haciendas?
Sí, las multas por abandono de faena aparecen en los reglamentos internos de las haciendas. En el de la Hacienda Cartavio (1952) se establecía una multa equivalente a 15 días de jornal y la pérdida del “vale de adelanto”. Te paso la referencia del documento.
Estoy recopilando testimonios orales de ex trabajadores de la Cooperativa Tumán. Una de las entrevistadas, doña Lucía, recuerda que las mujeres cocinaban para las cuadrillas y llevaban a los niños al campo porque no había guarderías. ¿Existen registros de estas prácticas en los informes de la empresa?
En las memorias anuales de la Sociedad Agrícola Tumán (1955–1965) hay menciones a “servicios de comedor” y “guarderías infantiles”, pero eran muy precarios. Los informes de la inspección de trabajo de 1963 describen locales sin ventilación ni agua potable. Te comparto las signaturas del archivo.